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La
elevada altitud de esta Sierra, unida a la mayor continentalidad del
clima en los pisos superiores, ha favorecido los fenómenos de
aislamiento poblacional y la presencia de especies montanas de tipos
fríos cuyos antecedentes espaciales más próximos se encuentran en
sistemas montañosos del norte peninsular, sin olvidar la disimetría tan
acusada existente entre las vertientes de la Sierra y la existencia de
un gradiente térmico y climático Norte-Sur..., todos estos factores
propician la presencia de comunidades faunísticas con un elevado número
de taxones endémicos, singulares o de procedencia biogeográfica
diversa. Fiel reflejo de ello son las más de 230 especies de
vertebrados catalogados, entre las que se encuentran numerosos
endemismos peninsulares a nivel específico y cuatro endemismos
subespecíficos locales. El Área de distribución de los endemismos
locales se sitúa en la zona de cumbres, pertenecen a dos clases de
vertebrados: la clase Amphibia, representada por la salamandra del
Almanzor y el sapo de Gredos y la clase Mammalia, con el topillo nival
abulense y la cabra montés.
Junto a ellos no se pueden olvidar otras
especies como el barbo ibérico, barbo comiza, pardilla, en lo referente
a peces. En cuanto a los anfibios y reptiles destacar la presencia de
especies como rana de San Antonio, sapo partero, víbora hocicuda,
lagarto verdinegro, galápago europeo... Entre la abundante avifauna de
Gredos hay que destacar dos especies consideradas en peligro de
extinción: el Águila imperial y la cigüeña negra, otras seis están
consideradas vulnerables: garza imperial, cigüeña común, alimoche,
aguilucho cenizo, tórtola y buitre negro, pero la lista continúa:
Águila calzada, Águila culebrera, azor, gavilán, buitre leonado, Águila
real, pechiazul, acentor alpino, roquero rojo, colirrojo tizón... Los
mamíferos son también numerosos: desmán de los Pirineos, musaraña
española, musaraña enana, ratilla de Cabrera, nutria, gato montés,
lince... dan idea de la riqueza faunística de este espacio. |